La pintura colonial casi no dejó testimonios visuales de las costumbres
o del paisaje local. Su estrecha vinculación con la devoción religiosa
favoreció más bien la representación de un mundo de figuras ideales y escenas
imaginarias.
COSTUMBRISMO LIMEÑO
La vocación descriptiva de la ilustración
buscaba sistematizar el conocimiento; su voluntad clasificatoria impulsó la
catalogación del mundo en series y grupos. La Independencia prestó un nuevo dinamismo a este
desarrollo, en el cual la descripción de las costumbres y de los trajes típicos
empezó a servir para construir una noción de la especificidad local y
diferenciar, a cada país de las demás naciones de la región y del resto del
mundo.


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